El comienzo no fue el mejor, y las críticas llovieron ante la ausencia del tan prometido y esperado paseo hasta este instante. Sin embargo, la calidad humana y deportiva de la selección española de Baloncesto, ha propiciado que a día de hoy, ante las semifinales, la euforia y el favoritismo se haya disparado, pues nos encontramos a dos partidos del tan ansiado Oro.
Pau Gasol y los suyos estuvieron contra las cuerdas pero fue entonces, en los partidos ante Lituania, Polonia y Francia (los primeros podría decirse eliminatorios) cuando el genio, la garra y la infinita calidad de estos hombres consiguieron elevar el nivel de su baloncesto a cotas más esperadas.
La aportación del mejor jugador español de todos los tiempos, Pau Gasol, en el último partido (28 puntos en 28 minutos) terminó por disipar las dudas y solo falta un duro y trabajado partido frente a Grecia para que nuestra selección se encuentre, como ocurrió en el Europeo de Madrid, a un paso del Oro. Sin embargo no será fácil, nuestra historia está llena de enfrentamientos contra Grecia que si bien en los últimos tiempos han ido siendo favorables a los nuestros, no deja de ser un rival lleno de orgullo, trabajo y muchísimo talento.
Falta por ver si la mejoría y el nivel de baloncesto mostrado por los Gasol, Rudy, Reyes, Ricky y Navarro, ha vuelto para quedarse, en cuyo caso, mucho van a tener que estropearse las cosas para que no nos encontremos en la final del Domingo y esperando levantar, por fin, el tan esperado Oro de una generación del mismo metal.