Es un clásico de todos los años, pero con el cambio de estación, o con los cambios meteorológicos, las conversaciones, costumbres y noticias se llenan año tras año de los mismo tópicos ciertos. La habitual conversación de ascensor que todos parodiamos se convierte, por unos días, en la conversación de ascensor de todo el país.
Los bomberos de varias comunidades en alerta, y las primeras tormentas serias acompañada de los primeros temporales importantes recorren gran parte del país. Como es habitual, nos pilla a todos con el paso cambiado, después de un Verano que se ha comportando muy bien en cuanto a temperaturas y en el que hemos tenido que escuchar mucho menos la cantinela del “cambio climático” (algo mucho más serio que para aplicarlo a un Verano sin temperaturas altas).
La unión a todos estos factores de la tristemente famosa Gripe A, ha convertido la llegada del Otoño en una época complicada, dónde a los habituales informativos centrados en los temporales se ha unido los debates sobre prevenciones, la llegada de la gripe más habitual, catarros, fiebres… etc.
Las recomendaciones, siempre importantes, no se hacen esperar, y debemos destacar el buen trabajo de las comunidades detallando siempre las alertas y poniendo a disposición de los ciudadanos los medios de rescate por si ocurre lo peor, y una tormenta ocasionas destrozos en las calles o casas.
No hay dicho más cierto que aquel que afirma que la realidad supera siempre a la ficción… y podría decirse incluso que a la ciencia ficción, pues la noticia que ocupa hoy las portadas de todos los medios bien podría ser digna de cualquier relato de este género que se precie.