Es inevitable. Cada vez que se produce una muerte en el mundo del Fútbol, la incertidumbre y los rumores saltan por todas partes.¿El motivo? Imagino que una mezcla entre incredulidad y sorpresa, magnificado todo por el hacer de los medios de comunicación que amplifican cada detalle.
Es posible que nunca sepamos con exactitud si esta situación es nueva o lo que es nuevo es la atención y el alcance de los medios. Hace años, que un jugador falleciera mientras dormía en Chipre, seguramente no fuera conocido ni por el mejor periodista deportivo de nuestro país…hoy, cualquier acontecimiento en cualquier rincón del globo, adquiere trascendencia mundial.
De Nigris, ex jugador del Villareal, falleció ayer mientras dormía víctima de un infarto al corazón. Los rumores, como decíamos, no se han hecho esperar, y se vuelve a citar la palabra maldita “dopaje” como razón última para explicar los motivos que llevan a un atleta de 31 años a fallecer, al igual que ha ocurrido con otra serie de jugadores que en los últimos años han fallecido en similares circunstancias.
Insisto, uno nunca sabrá el porcentaje de alarmismo que hay que aplicar a estas noticias, pues bien podría pensarse que se trata de un hecho que jamás antes había ocurrido o bien podría llegarse a la conclusión de que al igual que los demás, los futbolistas son personas y como tales, enferman, sanan y en ocasiones… fallecen.