Suele decirse que la política de dos países diferentes, la vida política no tiene mucho en común y es muy díficil de comparar. Los mecanismos que rigen la vida social y la exigencia no son los mismos y es cierto que es muy díficil extrapolar comportamientos y costumbres.
Ahora bien, no es menos cierto que hay algunos hechos que bien podrían imitarse. Hoy nos levantábamos con la noticia de que el mismísimo presidente americano Barak Obama, ha tomado parte en un programa de humor ya “mítico”, como es el show de David Letterman. En la enésima aparición del presidente en la televisión, el máximo mandatario americano hizo gala de buen humor y sobre todo, consiguió eso tan dificil de no rebajar la categoría del cargo y de mantener la impronta.
Quizá sería mucho pedir que nuestros políticos, cuando lleguen al poder, mantengan la disponibilidad y humor que acostumbran a tener en la oposición, pero no estaría mal que los máximos mandatarios de este país, consiguieran poner el cargo en un plano más cercano a los ciudadanos. Es cierto que hacer esto sin caer en la rebaja del cargo es muy muy complicado, y quizá solo en una política más profesionalizada como la americana es posible algo así, pero de igual modo sería muy recomendable que se pudiera dar algo más de cercanía al presidente del gobierno.
En tiempo de crísis, sería una manera de acercar la política a la gente.