Presentación del Real Madrid ante su público y, cómo no podía ser de otra manera, toda la atención centrada sobre las nuevas grandes estrellas del equipo blanco. Tras una pretemporada con más expectación que buen juego, el equipo de Pellegrini se presentó ante su público en el tradicional Trofeo Santiago Bernabeu, ante un débil rival, el Rosenborg noruego, en lugar del previsto Milan.
Lo cierto es que el partido no hizo sino confirmar las sensaciones que todo el mes de Agosto ha ido dejando partido tras partido. Hay equipo para casi todo, hay mimbres, hay, seguramente, los mejores jugadores del mundo en su puesto, pero todavía falta equipo, todavía falta una idea plasmada.
Es cierto que con el paso del tiempo, con los medios de comunicación y con cada partido de cada equipo grande televisado, los tiempos se acortan y la paciencia cada vez es menor, pero no es menos cierto que todavía queda bastante para notar la mano de Pellegrini.
En un partido que sirvió también para homenajear a Michel Salgado, tras sus años de servicio en el equipo blanco, y que contó con el saque de honor de Marta Dominguez, el Estadio Santiago Bernabéu se prepara para vivir el arranque de la jornada ligera, el próximo Sábado, ante el Deportivo de La Coruña. Entonces será cuando sea el momento de empezar a exigir a las grandes estrellas del equipo blanco, a su entrenador y, cómo no, a su presidente, seguramente el único que a estas alturas ha hecho sus deberes.
Es curioso comprobar como hay conductas socialmente “aceptadas” pese a que de cara a la galería nadie reconozca dicha aceptación. Posiblemente, si vieran a una persona robando a otra persona la cartera, el bolso o el móvil, todos reaccionaríamos con indignación y enfado. Es lógico, es humano y además es la reacción esperada a un acto ilegal.
No hay dicho más cierto que aquel que afirma que la realidad supera siempre a la ficción… y podría decirse incluso que a la ciencia ficción, pues la noticia que ocupa hoy las portadas de todos los medios bien podría ser digna de cualquier relato de este género que se precie.
Durante muchos años (muchos más de los que realmente ha durado la batalla), gran parte de la atención del mercado del ocio y de la informática se centró en la guerra entre Sony y Toshiba por la imposición del nuevo fórmato de alta definición. Por aquel entonces, dicha guerra se redujo a dos nombres contundentes: Blu-Ray y Hd-DVD.