Llega el Verano y con él, las tan asiadas vacaciones que llevará a la mayor parte (o un número significativo de españoles) de un lugar a otro con la esperanza de recobrar fuerzas y desconectar un poco de su rutina diaria.
Unas vacaciones marcadas por la palabra “crisis” que hará que, en muchos casos, el destino vacacional no sea tan exótico (por no decir “caro”) como en otras ocasiones. La falta de dinero en las familias no es impedimento para que estas busquen sus días de descanso, buscándose alternativas más económicas o reduciendo gastos dónde se pueda.
Ello ha provocado que en los últimos meses se haya producido un aumento significativo del número de unidades GPS adquiridas. Así, con un dispositivo de este tipo instalado en el coche, se puede sustituir por ejemplo el avión en un viaje a Europa, o buscar destinos alternativos situados a pocos kilómetros del hógar.
Las recomendaciones a la hora de adquirir este tipo de productos son claras, y pueden resumirse en dos: cartográfia preinstalada (es decir, si el GPS viene con los mapas de España y Portugal o si por el contrario trae consigo los mapas de Europa), la facilidad yla disponibilidad de actualizaciones (o lo que es lo mismo, la posibilidad de renovar nuestro mapa en el futuro con las nuevas carreteras que se puedan llegar a construir).
Estos dos factores, unidos a una serie de valores añadidos ( Bluetooh manos libres, lector de Mp3 o Video..etc) suponen los criterios más fiables a la hora de adquirir un dispositivo GPS. En cuanto a marcas, a nadie se le escapa que el mercado cuenta entre los grandes con Tom Tom, Garmin o Becker como cabezas visibles, siempre incluyendo de serie el soporte para situar en parabrisas y el cargador de mechero para no sufrir por la pérdida de la batería del GPS.
En cualquier caso, dispositivos que están de plena actualidad y que, según las últimas cifras (aún no oficiales) han llevado a un aumento espectacular de su venta y, tal vez de manera paralela, a un descenso en los precios que ha puesto este tipo de aparatos a disposición de todo el mundo.
No hay mayor verdad que considerar al ser humano como oportunista. Las relaciones personales y la sociedad están llenos de debates a posteriori, de acaloradas discusiones que comienzan siempre justo después de que ocurra un hecho trascendente.
¿Eran los toros menos peligrosos ayer, antes de ayer o el año pasado? ¿Estaban los corredores más o menos preparados el día de antes? ¿Era una fiesta con sentido o sin él hace cuatro años? Preguntas que tratan de reflejar la costumbre española de generar debates una vez que las situaciones han desembocado en algo grave.
Competencia, incluso en tiempos de crisis. Ese es el lema de los estudiosos de mercado que abogan por las bondades de un sistema basado en la competencia y la pugna entre grandes empresas como motor para incentivar, mover y promover el consumo y el “más allá” de las grandes multinacionales.
Google, por su parte, ha llevado a cabo el anuncio del desarrollo (todavía no hay apenas informaciones) de un nuevo sistema operativo, el cual, según los expertos despierta sentimientos y sensaciones encontradas. Por un lado, parece evidente que los recursos y el “poderío” de Google puede ser suficiente para amenazar el monopolio casi total de Windows…por otro, es tal la posición de este y tal el esfuerzo e inversión que van a tener que realizar para ello, que todavía se es muy escéptico con respecto a las posibilidades del nuevo sistema.
Dicen, que en ocasiones hay más sabiduría encerrada en un “chiste” que en toda una enciclopedia… y estoy de acuerdo. De hecho, basta con atender a una de las líneas de “la Vida de Brian” donde dice algo así como que la vida es una función y la muerte, el chiste final…
Sin embargo, desde el preciso momento de su muerte, y alcanzando su punto culminante ayer, se ha ido descubriendo que seguía habiendo algo en Michael Jackson que lo hacía diferente al resto de los mortales. Las imágenes de sus últimos ensayos, las canciones inacabadas, sus proyectos y, lo más importante, el amor y cariño de sus seres queridos (famosos o no) ha terminado por descubrirnos a un hombre que, pese a los problemas evidentes de salud y, quién sabe si mentales, seguía teniendo pasión por la música y un talento casi inagotable.
Dicen que en tiempo de crisis, en tiempos de dudas económicas o sociales, la gente, el “pueblo”, tiende a buscar vías de escape lejos de la “realidad”, lejos del día a día político o económico.
¿Es lícito o incluso moral llevar a cabo ostentaciones de este tipo en épocas de dificultades económicas para las familias? Hay que lo dibuja de otra forma, y sostiene que actos así, tal vez “opios del pueblo” hacen bien a todos. A la sociedad porque coloca el debate en temas más optimistas, a los políticos porque les descarga durante unos días de presión, y a los medios porque sin lugar a dudas las buenas (y futboleras) noticias venden más que las duras y frías informaciones político-económicas.