Antiguamente, cuando éramos pequeños, una de las primeras cosas que solíamos rellenar a modo de broma en las viejas agendas paternas era el ” Avisar en caso de accidente a:..” Ni qué decir tiene que la utilidad de una agenda en un niño de ocho años era muy limitada, pero sin lugar a dudas el que más y el que menos ha escrito alguna vez esa línea en una agenda.
Hoy, una campaña del Ministerio del Interior en compañía con la Cruz Roja pretende que todos los usuarios de teléfonos móviles (es decir, “casi” todos los habitantes de este país) rellenemos el hueco en nuestra agenda… del móvil.
Simplemente introduciendo en la primera letra de nuestra agenda de contactos el nombre “Aa” se pretende que en caso de accidente, otro usuario cualquiera pueda contactar con la persona indicada por el accidentado sin necesidad de preguntarle a este. Con la simple colocación en el primer lugar de nuestra agenda de ese contacto, se garantiza, según pretende esta iniciativa, tener en todo momento la posbilidad de acceder de manera rápida y sencilla a una persona de confianza de la persona en problemas.
Es evidente que con esta medida se busca hacer uso de las nuevas tecnologías y de la inmediatez del teléfono móvil para llevar a cabo un contacto rápido. En muchas ocasiones la presencia de una cara conocida es tan importante para el accidentado como el buen trato médico, ya que la empatía y la sensación de seguridad que puede llegar a experimentarse ante una persona conocida en una situación complicada, ayuda y mucho a la solución de la situación.